Hoy sí
Siento tu blanca frialdad deslizándose húmeda por mi cara.
Abrazas con fuerza mi cuerpo.
Te detienes un momento y, transmutada, continuas veloz hacia mis pies.
Llegas con fuerza, impetuosa, golpeando sin maldad todo a mi alrededor.
Luchas violenta en la batalla, a sabiendas que nunca ganarás.
Y desapareces arrastrándote por tierra, absorbida con el anhelo del sediento.
Hoy por fin te he visto, nieve, y me has acariciado...

Comentarios