Micro-Vida

 

Creciste galopando en caballo ajeno

con el grito acechante en tus sueños.

Te hiciste amiga del dolor y la rabia,

juntos maquillabais, con polvo blanco,

pequeñas Barbis, entre jeringuillas y limones.

Siempre maleta en mano

esperando el coche que nunca llegará.

Danza la Parca al ritmo del teléfono,

besos robados sabor a morfina,

bucólicas tardes de oscuridad y llanto.

Mientras la muerte sigue contando

uno, dos, tres… se alejan de tu lado.

Más al fin venciste en la batalla,

desterrando todas las pesadillas

en un amanecer dorado.

 

firmaalef

 

 

Comentarios

BANDOLERA ha dicho que…
Alef!! En tu poema también traes sueños de caballos galopantes.... :). Una historia de superación, me alegra pero que mucho, trobador. Y me ha gustado el tema....

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