Con suave fuego sacas la esencia de palos sumergidos bajo la tierra. Agua oscura, no dejes que hierva, y fuera del fuego tapa la tetera. Todo el chocolate, de negra tableta, y una cuchara de mantequilla llena se han de bañar, en una cazuela, con el agua de regaliz ya morena. Poco a poco remueves la mezcla calentando hasta que desaparezca y una crema espesa todo ello sea. Cuando así lo tengas, si lo pruebas, te dará sabores que aun recuerdas. Chocolates amargos en la lengua, el regaliz fresco muestra su presencia y quizá al final, seguro que sientas, el sabor a juanolas de regaliz y menta. Se hace una infusión (150cc de agua) de dos palos de regaliz rotos en trozos a fuego muy bajo durante 45 minutos. Se saca del fuego, se machacan los palos y se vuelve a poner otros 30 minutos más. Se apaga el fuego y se deja reposar tapado. Se prepara un baño de maría y dentro de el se mete una cazuela con la tableta de cho...