Nada tengo.
Para el que nada tiene, lo poco es mucho
más nada es suficiente para el que todo posee.
Yo poco tengo.
Cuatro paredes contra el fuerte invierno,
verdes jardines donde dormir en primavera.
Altas ventanas para el sol de otoño
y una puerta abierta que te espera.
¡No quiero techo!
Así, en las noches de verano
mientras miramos las estrellas,
la luna envidiosa de tu belleza,
se mostrará siempre nueva.
Poseo lo suficiente…


Comentarios
No sé si conseguiré meter esto en tu blog. Para que demuestre que no soy un robot y que, además tengo buena vista a mis casi sesenta años, me lo ponen cada vez más difícil. Voy a intentarlo otra vez, no obstante.