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Cita del día para recordar:

miércoles, 23 de mayo de 2012

Quioscos, libros, e-books y editores que han perdido el norte.

Ahora (año 2011-2012) estamos ya con la fiebre de los tablets, kymas, orbyt, etc... Hace pocos años atrás los reniegos venían de las librerías hacia otro tipo de ediciones: la de los libros por fascículos.
Los libreros veían (¡y que pocos años atrás es!) como los quioscos les quitaban su trozo del pastel. Los quioscos que siempre pagan la culpa ya que no son ellos quienes introducen eso nicho de libro-fascículo en el mercado, sino que es la propia editorial, y que puestos a elegir, incluso ni lo querrían.

Me maravilla la forma que tiene la gente de ver sus "daños" y no los daños globales. Se extraña la autora de que un quiosco, cosa por otra parte normal, vendiera libros que se supone debería hacer una librería. Pero no se extraña que una panadería vendiera prensa. Vamos que a la hora de hacer conjuntos, como nos enseñaron de pequeños en el cole, es más lógico agrupar pan con prensa que revistas con libros. Debe de ser porque pan y prensa empiezan por "P" y en cambio libros y revistas lo hacen por "L" y "R" respectivamente.

Acaso diría: "pasé por la panadería y me quedé extrañada. El País al lado de una baguette? ¡No, El país no! Como pueden hacer eso.."
En cambio eso lo vería de lo más normal e, incluso, diría "que bien no tengo que andar hasta el quiosco para comprar el periódico". Y cuando fuera al supermercado y viera allí también revistas alabaría la idea de no tener que desplazarse y hacer la compra de todo en el mismo sitio. Claro que puestos ha haber de todo, no se extrañe que colocaran una balda de libros...

Pero bueno, a lo que íbamos. Que hace unos años los libreros se tiraban de los pelos por la aparición de libros, mediante fascículos, en los quioscos y no se preocupaban -en el mercado ya había hecho irrupción los e-readers- por la existencia de los e-books.
Claro eso se veía como algo lejano, cosas de "las Américas" que aún tardará mucho, si es que lo hace, en llegar aquí. Y puestos en estas reflexiones mas "mundanas" de los libro-fascículos dejaron que se fuera acomodando el e-reader. Cuando se quisieron dar cuenta ya era tarde para hacer un contraataque.

Es cierto que no está, todavía, bien afianzado el lector a esta nueva tecnología. Que son pocos los que leen e-books. Pero el mundo electrónico avanza muy rápido y, no ya en años sino en meses, se producen unos avances gigantescos con lo cual es difícil buscar soluciones paralelas a la forma de vender libros, revistas, periódicos. Cosa por otra parte complicada ya que en esto no solo afecta la entrada del libro o revista electrónicos sino que va más allá con la caída de lectores. Simplemente hay tanto que leer que al final cansa tener que leer. Así ya evolucionan los e-books hacia los libros narrados, los audiolibros, o las revistas multimedia.

Por el momento sigamos respirando. Por suerte los editores no han encontrado, aún, la piedra filosofal que les libre de la copia y distribución gratuita de e-books. Y tampoco han meditado bien lo que les va a reportar la publicidad en internet intentando competir con los grandes a nivel mundial.

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Artículo al que me refiero con sus respuestas:


”¿Quiosco o librería?

28 enero 2009

Anagrama celebra los 40 años de impecable labor editorial de Jorge Herralde, alma y cuerpo del sello, llevando los cien mejores títulos de su fondo a los quioscos en forma de coleccionable.

Como librera acostumbrada a dar cobijo en mis baldas a sus títulos os mentiría si no reconociera que el otro día sentí un pellizco en el corazón cuando, de camino a reginaexlibrislandia, vi el primer fascículo plastificado con los dos primeros libros flotando en un mar de periódicos y revistas. O, según mi forma de verlo, fuera de su hábitat natural: las baldas de una librería.

Vale, vale, queridos, ya se que no es ni la primera ni será la última editorial que haga algo parecido, pero en mi pelucón lo único que reverberaba era mi propia voz en modo plañidera repitiendo incansable al compás de mis pasos:

“Pero, ANAGRAMAAAAAA? NOOO, ANAGRAMA NOOOO…”

Cuando había sobrepasado en tres o cuatro metros el quiosco algo me hizo detenerme en seco. Giré sobre mis talones y, como robotizada, deshice el camino andado hasta plantarme delante de aquella extraña criatura que parecía haberse adaptado divinamente a su nuevo entorno.

Y me dije:

¿El Palacio de la Luna, de Paul Auster? ¿Por 3.59 euros? Con la tapa un pelín más dura que la clásica de ‘Compactos’ -bolsillo- en incluso que la de ‘Panorama de Narrativas’ -rústica para autores extranjeros-?

Así que lo cogí y enfilé rauda hacia mis confines para analizar la presa con lupa… y mares de café.

Junto al ejemplar de Auster me topé con otro del mismísimo Jorge Herralde, en el que explica su irrupción en el formato coleccionable, los precios, la selección de títulos, las opciones de venta directa o por suscripción y demás, una información que tenéis a golpe de click en la web de Anagrama y cuyos atajos os voy dejando por aquí en lo que parece un bombardeo de hiperenlaces.

No sé cómo lo veréis vosotros, regianexlibrislandianos de pro… ¿Estáis haciendo la colección de Anagrama? ¿Dónde compráis libros, en quioscos o en librerías? ¿Qué ventajas veis en la opción de coleccionables? Si no lo conocíais hasta ahora, ¿os tienta don Herralde con su selección de títulos?”

Regina Exlibris


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Y estas son las respuestas:
Me hace mucha gracia la 14. Cuánto daño hace el desconocimiento. Si ese señor supiera que NO SON LOS QUIOSCOS quienes ponen el precio a la mercancía y, por lo tanto, no venden más barato, sino que es el propio editor, sí ese que le envía a el los libros AL MISMO PRECIO, pero que después él lo engrosa para sacar más beneficio, cosa que un quiosco no puede hacer ya que es precio cerrado. Y no solo lo vende más barato sino que gana mucho menos ya que el porcentaje es mas bajo y, para colmo, ha de pagar unos servicios auxiliares.
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  1. Anto

    Adquirir libros que realmente no te acaben de interesar sólo por completar una colección me parece absurdo, y eso es lo que suele suceder con los fascículos coleccionables.

    Yo soy más de perderme entre baldas e investigar títulos y autores, y eso sólo lo puedes hacer en las librerías. Esos momentos en los que descubres un buen libro son lo mejor.

    Saludos, Regina

    28 enero 2009 | 14:15

  2. Martín

    Siempre puedes encontrar títulos sueltos que te interesen y a buen precio, pero, ¡ojo!, si lo hacen bien, que lo que suele ocurrir con las colecciones de Kiosko es que tienen bastante menor calidad que los de libreria, (la letra es muchísimo más pequeña, los márgenes son malos y la encuadernación casi no deja leer las palabras del interior, se saltan introducciones valiosas, etc …)

    28 enero 2009 | 14:27

  3. Zuvi

    Yo admito haber seguido coleccionables de esos de libros, pero seamos sinceros, económicamente esos libros eran más rentables que comprados en la librería y sabía los que pillaba. ;)

    28 enero 2009 | 14:28

  4. Blank

    Esto es como las gangas de ropa. A veces pasas por una tiendilla de saldos, y te compas una camisa estupenda por tres duros. Pues lo mismo con las librerías y los quioscos.

    28 enero 2009 | 14:31

  5. Fran

    Confieso que compré entusiasmado el periodico ese día, pero que cuando vi el libro me llevé un chasco tremendo.

    Si algo me gusta de Anagrama son sus tapas en rustica o como se llame. Primer punto mal, ha perdido el primer punto de contacto con mis manos, el tacto no me gusta. No es comoda la edicion.

    Y segundo, el papel. Malisimo, odio que se transparente y confundas la letra en primer plano con la de la parte impresa de detrás.

    Pero las ediciones de quiosco son todas asi. No se de que me sorprendo. Ahora será que me he vuelto más exigente.

    28 enero 2009 | 14:49

  6. Anura

    Los libros son para comprarlos en las librerîa (declaro). Por otro lado, no tengo muy buena opiniôn de los coleccionables. Sôlo me hice un par y al final quedaron colgando, porque como a partir de la sexta o sêptima entrega no habîa suficientes ventas se interrumpîan (me pasô con la serie de vîdeos de “Grandes Aventuras”, suerte que la serie “El conde de Montecristo”, dividida en tres entregas, entrô dentro de las cinco primeras, que si no…).

    Por otro lado, conozco el caso de una colecciôn de libros en fascîculos que resultô ser bastante buena: la de Letras Hispânicas (se llamaba asî?) de El Mundo, que es el periôdico que lee mi padre (para bien o para mal). La encuadernaciôn era buena y el papel se sentîa bien. Y yo, al menos, le saquê partido, leyendo “Las edades de Lulû”, “Como agua para chocolate”, “Los gozos y las sombras”… El mismo periôdico sacô despuês una recopilaciôn de cômics por tomos que fueron una delicia para mî, aunque se desarbolaban con mucha facilidad (creo que los cuatro tomos de “The Spirit” necesitan de nuevo una encuadernaciôn)…

    28 enero 2009 | 15:14

  7. Sinrof

    Estas colecciones sirven para comprar el primer libro (que suele ser el más comercial y el más económico) y poco más. Hacer toda la colección es una tontería porque siempre hay titulos de relleno.

    Lo de encuadernar el folleto que viene adjunto al libro y que lista todos los libros de la colección, es un inútil intento por que la gente lo conserve en sus estanterías.

    Fue directamente a la basura.

    28 enero 2009 | 15:50

  8. luz

    Yo sí estaba muy interesada en comprar algunos de los libros de la colección cuando los vi anunciados en Tv. Pero llegué tarde a “El palacio de la luna”, y me compré “Los girasoles ciegos” y “Seda”, por 9.95 E los dos. Así q… está muy bien. Aunq sea 9.95 uno solo, está bastante bien, pq los libros de anagrama cuestan unos 18 E.

    Precisamente me gusta q tenga las pastas más duras q las normales.

    Soy estudiante, además, de filología hispánica, así q para mí los libros son parte de mi vida. Pero no dispongo de muchos ahorros, así q leo gracias a las bibliotecas y a las colecciones de este tipo. Tengo bastantes libros de estos, por ej: casi todos los de Isabel Allende, de García Márquez (así compré “Cien años de soledad”), de E. Mendoza, de P. Coelho, y otros de ese estilo.

    Espero q la colección de Anagrama siga en los quioscos, pq me interesan bastantes libros de los primeros q salen. Aunq me temo q al ser tan numerosa, se distribuirá por subscrípción. Aún así, sí, lo reconozco, soy adicta a estas colecciones.

    28 enero 2009 | 16:03

  9. Homo libris

    Personalmente adoro perderme en los confines de las librerías, como un minero que se adentra con la única luz del frontal en la bocamina. La luz del precioso metal (o libro, en este caso) en su descubrimiento suple, con creces, la facilidad de conseguir uno “coleccionable”.

    No obstante, como ya mencionan anteriormente otros lectores, es cierto que en ocasiones, la cartera manda, o se pueden encontrar ediciones interesantes y baratas en los quioscos. Siempre que seamos conscientes de que esos libros no durarán “para siempre”, y que su calidad es menor, no veo mal en ello.

    Así, para libros que simplemente quiero “usar”, leer sin más (por ejemplo, bestsellers, aunque no los consumo demasiado), las ediciones de quiosco son lo mejor. Para libros que queramos conservar, leer y releer, los de librería, sin duda.

    Y aun así, he de decir que las ediciones de hoy día me parecen, en general, bastante penosas en lo que a calidad de papel y encuadernación se refiere.

    Un saludo.

    28 enero 2009 | 16:14

  10. martin2

    Es una edición decente a mi parecer, pero los compactos de anagrama suelen salir algo más barata y me gustan más los colorines de las portadas…

    28 enero 2009 | 16:46

  11. Miguelmalaga

    La verdad es que la colección anagrama de rba es muy muy tentadora. En la segunda entrega, por 9,95 han editado “Seda”, de Baricco y “Los girasoles muertos” de Alberto Méndez. Y además los libros están muy bien editados. Reconozco que soy muy kioskero, pero un kiosko no va a sustituir nunca a una buena librería. Es demasiado placentero perderse entre anaqueles repletos de libros. Felicidades por tu blog, Regina.

    28 enero 2009 | 16:58

  12. Kioskero

    Hola, como kioskero puedo decir que la venta de libros en el kiosko es una compra pòr impulso, casi residual.

    La mayor parte de estas ventas se hacen en los primeros numeros y sobretodo ha gente que ni se le ocurriría comprar el mismo libro en una librería pues no las suelen pisar.

    Nos suelen comprar el libro por el precio, como si comprasen los cubiertos que vienen con el periodico, etc..

    Un saludo.

    28 enero 2009 | 17:45

  13. Khukha

    Yo conocí la promoción hace varias semanas cuando pasé por mi estanco habitual que también vende prensa y coleccionables, y el precio me tentó y me llevé la primera entrega. No es la primera vez que compro algún libro de estas colecciones convencida siempre por el precio y por el título en cuestión del libro, pero he de reconocer que nunca las continúo porque suele haber bastantes títulos de relleno o que no me interesan o que ya tengo.

    Por supuesto prefiero mil veces comprarlos en librerías donde puedo pasar un buen rato ojeando los estantes y encontrando títulos nuevos y desconocidos para mí.

    Últimamente busco mucho en las páginas web de las editoriales para ver lo que van publicando y así agilizo mucho la compra cuando voy a una librería puesto que ya sé en qué edición quiero los libros, y por supuesto ayuda a comparar los precios.

    28 enero 2009 | 19:19

  14. Al S.de Gomaranto

    Yo tenía una librería,

    Que comenzó a irme mal,

    Cuando cuatro quiosqueros

    De los que hay en mi sector

    a vender libros los metieron,

    y también material escolar.

    Los vendía aún más baratos

    de lo que a mi me costaban.

    Para hacerles reaccionar,

    yo comencé a vender pipas

    caramelo, gominolas, golosinas,

    y los artículos de kioscos,

    sin ganarles ni una peseta,

    todo a precio de costo.

    Vinieron todos a visitarme

    Y a todos yo dije lo mismo:

    ¡Yo no vendo chucherías,

    si ustedes no vendéis libros!

    De acuerdo no nos pusimos,

    porque ellos no quisieron.

    Mi asombro fue mucho mayor

    cuando al lado de mi comercio

    instalaron de un banco una sucursal.

    Que comenzó a regalar,

    varias colecciones de libros,

    a cambio de unas imposiciones,

    por los que no intereses no daban,

    los intereses, eran los libros.

    Yo casi estuve tentado,

    de proponerles este pacto:

    ¡Si ustedes no venden libro,

    yo a nadie dinero presto!

    Lo que hice fue, cerrar el negocio.

    Y ese banco sigue regalando,

    a cambio de no pagar intereses,

    en ciertas imposiciones,

    Televisores, vajillas, bicicletas

    relojes, collares, ordenadores,

    y muchas cosas de menaje.

    Si con licencia de librero,

    no se puede prestar dinero.

    ¿Porqué esos bancos venden,

    Todo lo que a ellos les sale

    De los mismísimos g¨…os.

    Al igual que los kioscos,

    con licencia para vender prensa,

    que también entran revista.

    Venden libros y fastidian

    a profesionales de la librería.

    Al Sur de Gomaranto. .28.01.2009.

    28 enero 2009 | 20:51

  15. Dulcinea

    Querida Regina. Para animarte. Compré el primero porque no estaba en mi biblioteca personal a pesar de haber leído, y tener, más de seis novelas de Auster. Pero no puedo comprar mas. Tanto Seda como Los girasoles ciegos, ya están, y cuando he mirado los “emparejamientos” que vienen, raro es que no tenga alguno de los dos. Así que seguiré con mi librero que además es un erudito muy amable. Saludos literarios.

    28 enero 2009 | 22:10

  16. Matasiete

    En principio de lo que se trata es de acaparar mayor cuota de mercado dirigiéndose a un público objetivo distinto, lo cual es una estrategia empresarial lícita.

    A los consumidores nos beneficia, como dice Blank, porque supone ampliar las posiblidades de elección. Si hay demanda de lectura de bajo coste, está bien que se ofrezca, pero, como en todos los sectores en los que se ha instalado esta modalidad de negocio, hay veces que la calidad está por debajo de un límite aceptable. Precisamente uno mismo se compró de saldo una novela reciente (Kraken, de Ariza), en bolsillo, y le faltaban bastantes

    páginas que habían sido sustituidas por otras tantas repetidas.

    ¿A los libreros de siempre? No lo sé. Creo que no le quitarán muchos clientes, pero solo es una impresión personal. Incluso pueden añadir alguno que haya probado la colección y vaya a una librería en busca de lo que el kiosko ya no le puede ofrecer.

    28 enero 2009 | 23:09

  17. Ana

    Tambien me ha pasado pagar 20 Euros por una ediccion decente que luego se ha desmigajados cual libro de 5 euros.

    Prefiero libreria porque a veces encuentras libros que te sorprenden, o el libro me encuentra a mi…

    El kiosko para esos titulos que deseo tener pero por falta de poder adquisitivo no tengo.

    Con 15 años me hice con la coleccion de Stephen King que aun conservo entera, se nota las veces que la he releido los las arruguitas del lomo, pero por lo demas, estan impecables y la calidad es mas que decente. Kiosko si, para cosas puntuales, libreria para encontrar tesoros, reservar libros de salida inminente o para hacer pedidos de libros que no encuentras :D

    29 enero 2009 | 8:59

  18. Álvaro Altozano

    La literatura de quisco constituye un género en sí; no hace mucho leí un interesante libro libro sobre el tema: “La literatura de quisco” (RTVE, Salvat). Yo adquirí, en un quisco, la colección de el Coyote, del genial y olvidado José Mallorquí. De Anagrama me interesan títulos puntuales (en especial los relacionados con el NUevo Periodismo norteamericano), pero nunca compraría la selección que acaban de sacar (me temo que han elegido los títulos más comerciales).

    http://elamantesindomiciliofijo.blogspot.com/

    29 enero 2009 | 11:48

  19. La mujer Quijote

    Yo no voy a los quioscos en busca de libros, pero si me los encuentro, ¿porqué desaprovechar la oportunidad? Las ediciones de quiosco no suelen ser de gran calidad, pero las caras, en muchas ocasiones tampoco. Por el tipo de literatura que más me interesa, en las ediciones de quiosco echo en falta que nunca son ediciones comentadas o anotadas, pero respecto a la encuadernación y presentación tampoco están tan mal. Libros comprados en librerías, pagados a precio de oro y que cuando una llega a casa se da cuenta que le faltan páginas, que las tiene repetidas, que las tiene en blanco, que están cortadas por mitad del texto, que el interior es un libro es diferente del que se indica en la portada, que se despega nada más abrirlo, de todo esto, a lo largo de mis 44 años ha habido muchos.

    30 enero 2009 | 10:45

  20. Espejo

    Los libros deberían tener precio de costo. Ya que los autores apenas perciben beneficios, por lo menos que los editores no se enriquezcan a costa de los lectores.

    Eliminando intermediarios, eliminamos costew. Viva la era digital y la autoedicion

    30 enero 2009 | 14:59

  21. martin

    ja!

    me encantó lo de los girasoles muertos…

    30 enero 2009 | 15:19

  22. IvanF

    Mi voto para el comentario de la “compra por oportunidad” en el quiosco, por precio y la conveniencia.

    De todas formas, creo que los clientes habituales de libreria ya tienen todos los numeros de la coleccion que les interesa de verdad (o los compraran en bolsillo para tenerlos en la mismo estilo de cubierta). No encontré sorpresas en la seleccion de titulos.


 

 

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